lunes, 2 de mayo de 2011

La salud femenina en la Republica Dominicana: el VPH y el cáncer cervicouterino


Globalmente se calcula que cada año diagnostican 466.000 nuevos casos de cáncer cervicouterino y cada año 231.000 mujeres mueren de este tipo de cáncer. El 80% de ellas viven en los países subdesarrollados. Al nivel mundial, se ha registrado el Virus Papiloma Humano (VPH) en el 99,7% de los carcinomas cervicouterino. La incidencia y mortalidad de cáncer cervicouterino se relacionan con la pobreza, el acceso limitado a los servicios de la salud, la vida en zonas rurales y los bajos niveles de educación. El cáncer cervicouterino es uno de los tipos de cáncer más fáciles de detectar y prevenir y es curable en casi todos los casos si se hace el diagnóstico en una etapa temprana. Con frecuencia, en sus etapas iniciales el cáncer cervicouterino no muestra síntomas por lo que no se detecta hasta que se hace severo. El examen periódico, el papanicolaou, es el único método con que lo puede detectar antes de que se propague. Las mujeres con el cáncer cervicouterino en Latinoamérica y el Caribe tienen peores oportunidades de supervivencia porque a menudo solicitan atención solo cuando las enfermedades ya están avanzadas. En la Republica Dominicana existe un gran problema con la salud de las mujeres y la prevalencia del cáncer cervicouterino. Cuando vivía y trabajaba en las clínicas en la Republica Dominicana me enfoqué en informar a las mujeres de las comunidades rurales y urbanas sobre cómo podían prevenir el VPH y el cáncer cervicouterino.
Pasé dos meses del verano de 2009 en la Republica Dominicana estudiando y trabajando como voluntaria de salud publica. Por una semana viví y trabajé en una clínica rural en las montañas. También, por dos otras semanas trabajé en una clínica urbana en un barrio muy pobre de Santiago. En las dos clínicas no había casi ningunas pacientes con el cáncer cervicouterino, solamente una mujer en la clínica rural. Sin embargo, había mujeres en ambas clínicas con el VPH.  Por eso me enfoqué en educar a la gente sobre la prevención del cáncer cervicouterino y el peligro del VPH.
Antes de educar a la gente quería determinar cuánto ya sabían ellos sobre estas enfermedades. Para evaluar el nivel de educación inicial de las mujeres les di cuestionarios que preguntaban qué información sabían sobre los exámenes físicos, el cáncer cervicouterino y el VPH. Los resultados de los cuestionarios indicaron que las mujeres entre las edades de 20 y 30 y entre 40 y 50 años tenían un nivel de educación sobre el cáncer cervicouterino más alto que las mujeres entre 30 y 40, y 60 y 80 años.  Las mujeres mayores no tenían ningún conocimiento sobre el cáncer cervicouterino y no sabían qué era VPH.
Para educar a la gente planeé hacer visitas domiciliares y charlas con las poblaciones urbanas y rurales. Hice visitas domiciliarias antes de las charlas para averiguar el nivel de educación de la gente y conseguir información sobre la salud de la región. Con las promotoras de salud caminamos de casa en casa de las personas que vivían cerca de las dos clínicas para anunciar e invitarlas a las charlas. Había entre 20 y 30 personas que asistían las charlas. La mayoría de la audiencia consistía en mujeres, pero también había algunos hombres. Yo informé a la gente sobre qué significaba el VPH, la carcinogénesis del VPH y otros factores carcinogénicos que incluían los agentes ambientales como el tabaco, los anticonceptivos hormonales, el régimen alimentario y diversos microorganismos infecciosos. Además, hablaba sobre cómo las mujeres podían reconocer los síntomas del cáncer cervicouterino y del VPH y la prevención de estas enfermedades con el sexo seguro y la importancia de hacerse un papanicolaou cada año para la detección temprana del cáncer. Para ayuda visual durante las charlas tenía carteles con imágenes y diagramas. También, creé materiales para los espectadores como folletos y pósteres. Después de las charlas las supervisoras de salud pública ponían los carteles en el centro del pueblo rural y en la clínica urbana.  Cuando se terminaba la charla la gente hacía una post-prueba que les preguntaba que habían aprendido y qué preguntas tenían.
En el barrio de la clínica urbana y en las casas de alrededor de la clínica rural caminé de casa en casa para tener charlitas y entrevistas informales con la gente. Durante las visitas domiciliarias las mujeres también hacían los cuestionarios para que yo pudiera determinar sus niveles de educación. Durante una de las entrevistas informales en la clínica urbana, hablé con una mujer que nunca se había hecho un papanicolaou.  Yo le pregunté a ella por qué nunca lo había hecho, y ella me contestó que la razón era que ella no estaba casada.  Eso me sorprendió porque es muy importante para todas las mujeres hacerse un papanicolaou estén casadas o no. Sin embargo, la promotora de salud del barrio urbano mismo no creía que las mujeres debían hacer un papanicolaou antes del matrimonio.  Creo que la religión tiene gran influencia sobre las decisiones de estas mujeres.  La Republica Dominicana es un país católico y por eso muchas de las personas no creen en las relaciones sexuales antes de casarse.  Las personas que participan en las relaciones sexuales antes del matrimonio tienen vergüenza y no quieren hacerse el papanicolaou.  El resultado de eso es que la mujer podría tener VPH o peor, el cáncer cervicouterino, sin saberlo.  Al contrario, en los Estados Unidos, las mujeres tienen un papanicolaou cuando empiezan a tener relaciones sexuales o cuando cumplen 18 años. 
Los problemas con la salud pública en la Republica Dominicana son causados por la pobreza, la falta de recursos y la educación. Muchas mujeres no saben nada del cáncer cervicouterino y algunas no saben qué es el VPH.  Mi enfoque principal en las clínicas era darles suficiente información a las mujeres para que pudieran tomar decisiones educadas acerca de su propia salud. A veces los hombres también asistían a las charlas o participaban durante las visitas domiciliarias, lo que era bueno porque es importante que los hombres sepan los riesgos que enfrentan las mujeres. Pienso que en el futuro es muy importante crear oportunidades para las mujeres de tener exámenes físicos regulares. Sería muy beneficoso para las mujeres si las promotoras de la salud pública trabajaran con los médicos para crear días cada mes cuando las mujeres podrían visitar un doctor para tener un examen físico y hablar sobre su salud. Mi tiempo en la Republica Dominicana tuvo un gran impacto en mi vida e influyó mis planes para el futuro. Después de regresar a los Estados Unidos, declaré mi segunda especialización de estudio, el español, para que cuando sea doctora puede trabajar en la Republica Dominicana y otros países latinoamericanos.

Bibliografía

“Análisis de situación cáncer Cervicouterino en América del Sur y el Caribe”, Organización Panamericana de la Salud, Unidad de Enfermedades no Transmisibles, 2009. www.paho.com 

“Cáncer Cervicouterino”, División de Enfermedades No-transmisibles, Programa de Cáncer Cervicouterino, Organización Panamericana de la Salud, OMS, 2009.
http://www.paho.org/generoysalud

“Datos y Estadísticas” Organización Mundial de la Salud (OMS) http://www.who.int/research/es/

martes, 12 de abril de 2011

Comparación y contraste entre las medicinas folklórica, alternativa y científica en la Republica Dominicana

Una multitud de gente diversa que consiste en indígenas, esclavos de África, europeos, mestizos y criollos, vivía en la isla Española desde la llegada de los españoles. Esta pluralidad de razas tenía un impacto sobre la medicina dominicana cual todavía existe hoy. La medicina en este país tiene muchos componentes; hay una mezcla de las terapias tradicionales de la gente indígena, la medicina moderna científica y también los remedios alternativos. La gente de la Republica Dominicana emplea la medicina folklórica, la alternativa y la científica o las combinaciones de dos o tres tipos de medicina, y la administración de cada tipo de estas medicinas tiene sus aspectos positivos y negativos. Las diferencias entre los tipos de la medicina incluyen sus origines, quién ocupa la posición del médico, el origen de las enfermedades, las técnicas diagnósticas, los tratamientos, los honorarios, y los lugares dominantes donde la gente utiliza cada una de estas terapias médicas.
La medicina folklórica o tradicional se define en el automedicación mediante el uso de recetas que incluyen los productos de la tierra. Esta forma de medicina es muy popular en la Republica Dominicana por razones geográficas, históricas, socio-culturales, religiosas, políticas y económicas. La flora de la Republica Dominicana es rica y de gran variedad; cuenta con más de cinco mil plantas (Minier y Castillo). Esta variedad es la razón por el uso clínico de gran variedad de plantas y hierbas. Antes de la llegada de los españoles, la gente Taíno vivía en la isla Española desde el año 800 AD. La práctica médica de los taínos consiste en los efectos terapéuticos de las plantas y demás los productos de origen animal, los insectos y las sangrías. En su sociedad el médico “era conocido como el Buitio, el Shaman, el Hechicero, el curandero” (Vanderhorst). Creían que la enfermedad era un fenómeno sobrenatural causada por los demonios y que tuvo un valor moral. Hasta hoy la medicina tradicional existe por todo el país: “en un patio de una familia campesina hicimos un conteo de 20 plantas medicinales, con las que tratan varios tipos de enfermedades” (Garcia et al.), especialmente en los lugares rurales.
Hoy en día, hay un aumento del uso de la medicina alternativa por todo el mundo y mucha gente se utiliza las terapias alternativas en lugar de la medicina convencional. Los médicos enfoquen en la curación y la prevención de las enfermedades con la relación entre la mente y el cuerpo y la visión global del individuo: “se relacionan con diferentes corrientes filosóficas o creencias que toman en cuenta al individuo en su totalidad considerando no solamente el malestar físico sino su interrelación con aspectos emocionales, mentales y espirituales” (Franco et al.).  Usan terapias como la hipnosis para tratar las adiciones, el dolor y la ansiedad. Algunos otros ejemplos de la medicina alternativa son la aromaterapia, meditación, acupuntura, hidroterapia y reflexología.  Mucho de la medicina alternativa origina en el Oriente. Por ejemplo, se usaba la acupuntura en China por muchos siglos. En la acupuntura los médicos curan con el uso de agujas que aplican en zonas específicas del cuerpo (Anadalia et al.). A la misma manera que en la medicina tradicional, los doctores usan más las técnicas de la herbología de donde elabora los medicamentos naturales.
La medicina científica o convencional depende en el uso del método científico y el conocimiento que origina de los experimentos médicos, farmacéuticos, bioquímicos y biológicos. En el siglo pasado había gran avances en esta medicina que incluyen anestesia, vacunas, trasplantes, cirugías reconstructivas, cirugías corazón abierto, estudios del genoma humano y muchos más. En esta medicina los doctores tienen que estudiar en universidad para practicar la medicina. Los médicos son responsables por el éxito del tratamiento. Al contrario de la medicina tradicional, la enfermedad es del origen diverso, las causas incluyen las gentes biológicas, sociales, y culturales. Gran parte del proceso curativo consiste en el uso de los farmacéuticos. El doctor hace un examen físico, establece un diagnostico presuntivo y para verificar la diagnosis usa el laboratorio.
La gente dominicana tiene su propias razones para el uso de cada de estas tres tipos de medicinas.  Hay varias razones por el uso de la medicina folklórica como el costo, el acceso limitado, la religión y la regulación gubernamental de algunas prácticas médicas. Mucha gente no cree en la medicina científica y los doctores no pueden curar algunas enfermedades. Otra gente no tiene acceso a la medicina científica porque viven en lugares rurales y aislados. Algunas personas creen que el origen de su enfermedad es el castigo divino. Otra razón por el consumo general de esa medicina es que el mercado de la salud en Republica Dominicana no es regulado y por eso es muy fácil usar cualquier producto natural o químico para la curación (Nigenda et al.). También, existen operaciones ilegales como el aborto que no son posibles hacer con la medicina científica dentro del país. Mientras que  las  terapias tradicionales fueron utilizados por muchos siglos sin regulación del gobierno. La medicina científica, especialmente en el último siglo, tiene avances enormes como las trasplantas, varias cirugías y el control de enfermedades infecciosas. Hay algunas condiciones que solo esta forma medicina puede curar, como una cirugía de corazón abierta. Existen más estudios de la medicina convencional que alguna otra forma de medicina y en muchos casos el éxito del tratamiento es garantizado. Por otro lado, mucha gente usa la medicina alternativa por síntomas como el dolor prolongado. Las terapias alternativas son más atractivos que tomar las drogas todo el tiempo. También, mucha gente utiliza la medicina alternativa en vez de tener una cirugía porque hay demasiado riesgo con muchas cirugías. Franco y Pecci demuestran en su trabajo que mucha gente prefiere la medicina alternativa porque hay una relación médico-paciente más personal en vez de la deshumanización del paciente que ocurre frecuentemente en la medicina científica.
Por otro parte, cada de esos tipos de medicina tienen los aspectos negativos. La medicina folklórica deja dimensionar los procesos patológicos. El uso de la medicina folklórica consiste en la automedicación que es peligroso porque no tiene la opinión de un médico educado. Algunos productos que administran los curanderos podrían causar la toxicidad y es posible que resulten en la muerte porque no están verificados por la experimentación. La administración de los medicamentos es más controlada con la medicina científica, sin embargo, hay otros obstáculos en su utilización. Gran problema es el costo alto de la medicina científica que la gente pobre no puede pagar. Además, muchas veces la gente siente que los servicios de eso tipo de medicina son mecanizados y no existe confianza entre el doctor y el paciente. En su investigación, Franco y Pecci encuentran que “la medicina científica ha desarrollado el conocimiento de la enfermedad pero ha descuidado el desarrollo de una relación médico-paciente que valore y comprenda al enfermo como persona en su singularidad y con su sistema de creencias.” Otra complicación es que los medicamentos que casi siempre prescriben los doctores pueden tener efectos secundarios, a veces no son buenos para la salud general o pueden ser adictivos. Un ejemplo de eso es los medicamentos contra el dolor como la morfina. Por intereses económicos, la medicina alternativa es más barata que la medicina científica no obstante cuesta mucho y además, gran parte de las terapias alternativas no están cubiertas por el seguro médico. Otro problema con la medicina alternativa es que a veces crea las esperanzas falsas de curación pero en realidad no es efectiva. Los medicamentos empleados en la medicina alternativa también se pueden producir efectos secundarios y no importa que sean naturales. También, existen pocos estudios científicos para probar la eficacia de las terapias alternativas, y hay una considerable diferencia entre las remedias de una y otra área. Para elegir el mejor método curativo, el paciente debe considerar todas los aspectos positivos y negativos de su forma de medicina elegida y también discutir los con el médico.
Es importante continuar con cada de estos tipos de medicina porque cada uno tiene su propia contribución al conocimiento médico y el tratamiento del paciente. También, es probable que en el futuro surjan nuevos tipos de medicina o que los médicos emplean elementos de todos tres tipos de medicina por un tratamiento completo para el paciente. Por ejemplo, otro tipo de la medicina que aparece en los últimos años es la medicina integral que enfoque en la unión de la medicina alternativa y la convencional. La unión de todas estas formas terapéuticas puede ser el mejor método para dar un tratamiento completo y efectivo.

Bibliografía

Andalia, R. C., Zaldivar, J., Montejo Castells, M., Rodriguez, K.P. “De la medicina popular a la medicina basada en evidencia: estado de la investigación científica en el campo de la medicina tradicional.” ACIMED 11.5 (2003). Web. 2 mar 2011.

Franco, J. A., Pecci C. “La relación medico-paciente, la medicina científica y las terapias alternativas.” Medicina 62  (2002): 111-118. Web. 2 mar 2011.

García, R., Roersch, C. “Política de manejo y utilización de los recursos florísticos en la Republica Dominicana.” Web. 2 mar 2011.

Minier, Cristiana C., and Daisy Castillo. "Etnobotánica en el Batey Palavé: prueba de sensibilidad y resistencia microbiana de cinco platas utilizadas en atención primaria de salud." Ciencia y Salud 33.3 (2008): 361-87. Web. 10 Feb. 2011.

Nigenda, Gustavo, Gerardo Mora-Flores, Salvador Aldama-López, and Emanuel Orozco-Núñez. "La práctica de la medicina tradicional en América Latina y el Caribe: el dilema entre regulación y tolerancia." Salud Pública Mex 43 (2001): 41-51. Web. 15 Feb. 2011.

Vanderhorst, José, D. “Los Tainos de la Española, en el aspecto de la práctica médico odontológica.” Revista Odontológica Dominicana  2 (1993): 13-15. Web. 2 Mar. 2011.

viernes, 11 de marzo de 2011

¿Que piensa sobre el uso libre de la medicina folklórica?

En la Republica Dominicana el uso de plantas, hierbas y otras formas de medicina tradicional existía por muchos siglos sin alguna regulación. Ahora, no existe ninguna regulación formal sobre esta forma de medicina en el país. En otras partes de Latinoamérica aparece la cuestión de la regulación de las terapias folklóricas por el gobierno. ¿Cree que la práctica de la medicina folklórica en la Republica Dominicana debe ser regulada por el gobierno o no?

La medicina folklórica en la Republica Dominicana

Según las estadísticas de la Organización Mundial de Salud el 80% de la población mundial usa la medicina folklórica. Este tipo de medicina tradicional está basada en costumbres que pasan de una generación a otra y está en el fondo cultural que tiene en común toda la humanidad. Es muy diferente de la medicina científica y la medicina alternativa porque los chamanes, brujos, y curanderos asumen el papel de los doctores y las enfermeras. Gran parte de la medicina folklórica es la creencia que las enfermedades tienen un origen divino y sobrenatural. En vez de usar los farmacéuticos, el laboratorio y la tecnología, usan plantas, productos minerales, hierbas y productos de origen animal. Esta forma de medicina es practicada en todas partes de la Republica Dominicana lo cual es  muy interesante porque hasta hoy en día, la medicina tradicional está influenciada por su origen antiguo de la gente Taina que vivió en la isla antes de la colonización.
El primer recurso sobre la medicina folklórica en la Republica Dominicana que encontré es el artículo “Tertulia Caribeña: Medicina folklórica dominicana” de la página de Web del museo Centro León, un museo muy reconocido por toda la Republica Dominicana. El autor escribió el artículo en un formato informal para el público en general. La reseña habla sobre la historia de la medicina tradicional que empezó con la gente indígena y los africanos esclavizados (Arias). Este artículo parece creíble porque la autora incluye citas de un profesor, un doctor y una antropóloga del Centro León. El problema más importante con este documento es que le falta mucha información. Solo da al lector una perspectiva general del tema y nada sobre los detalles como las plantas y los productos que usan los médicos tradicionales. Tampoco menciona qué sector del público utiliza esta forma de medicina más frecuentemente o cuáles son las ventajas y desventajas de la medicina folklórica.
El segundo recurso, el artículo “Etnobotánica en el Batey Palavé: prueba de sensibilidad y resistencia microbiana de cinco plantas utilizadas en atención primaria de salud,” publicado en la revista dominicana Ciencia y Salud por la Universidad de Santo Domingo es muy diferente del primero recurso. El primer recurso del Centro León es una breve discusión de la medicina folklórica entre todo el país y los autores de este artículo quieren exponer a la gente común.  Mientras que este artículo es una investigación científica escrita para la sociedad médica y se enfoca en un lugar específico.
El segundo documento sirve muy bien para examinar en más profundidad  las formas y los recursos específicos de medicina folklórica. En él, se describe una investigación sobre el uso de las plantas medicinales de la población del Batey Palavé, un paraje de la Provincia de Santo Domingo. Los autores realizaron esta investigación para “establecer cuáles son las problemas de salud más comunes que afectan a los pobladores del Batey Palavé y en qué medida son resueltos a través del uso de plantes medicinales.” Los investigadores encontraron que los problemas de salud que más afectan a la población son la gripe, la diarrea, el vómito, y las infecciones de garganta y piel. Después de hacer entrevistas con la gente de esta región, descubrieron que el 49% de las personas usan “plantas medicinales como un primer tratamiento para resolver sus problemas de salud y un 22% va al medico y usa plantas medicinales de forma combinada.”  Las seis plantas utilizadas más frecuentas son chinola, limoncillo, cereza, canela, orégano poleo y limón. No describen los usos específicos de las plantas y la manera de usarlos. La región que los autores analizaron es un microcosmos que refleja todo el país. La gente de Batey Palavé vive en pobreza y tiene un bajo nivel de educación, características que también aplican a la mayoría de la población dominicana.  Los resultados del artículo son un excelente recurso para estudiar la medicina folklórica de la Republica Dominicana.
La tercera fuente, “La práctica de la medicina tradicional en América Latina y el Caribe: el dilema entre regulación y tolerancia” de Nigenda et al., publicada por el Instituto Nacional de Salud Publica de México, es un estudio sobre la regulación de la medicina folklórica en nueve países diferentes incluyendo la Republica Dominicana. La investigación que hicieron los autores indica que “el proceso legislativo de la medicina tradicional es variado en la región y se encuentra en diferentes etapas.” Determinan tres etapas para clasificar la situación de cada país: la primera consiste en los países que “cuentan con algún tipo de desarrollo en materia de legislación,” la segunda contiene “los que están trabajando en el proceso de legislación,” y a la tercera pertenecen “los que no tienen legislación y el proceso de regulación es incipiente.” Descubrieron que en la República Dominicana no hay un permiso del gobierno para practicar este tipo de medicina pero “los organismos oficiales aceptan dicha práctica si se mantienen un perfil o una presencia muy bajos dentro de la atención a la salud.” Obviamente la Republica Dominicana está afiliada al grupo de países en la tercera etapa. En el pasado al gobierno no le interesaba legislar la medicina tradicional. Sin embargo, el crecimiento mundial de las formas alternativas de la medicina en los años recientes causa un aumento del interés del gobierno por regular y desarrollar la medicina folklórica. 
El  tercer artículo es más parecido a él de Minier et al. que al artículo de Centro León porque también es un informe de investigación. Los dos están escritos en el estilo y formato de ensayos académicos; están separados en secciones: introducción, metodología, resultados, discusión y conclusión. Sin embargo, estos dos documentos son diferentes en las regiones en que se enfocan y en los temas. Minier et al. hablan sobre una región específica en la República Dominicana mientras que Nigenda escribe su trabajo sobre nueve países diferentes. Juntos, estos dos artículos dan una perspectiva diversificada del tema. Además, el artículo de Centro León contribuye una breve descripción de los orígenes de la medicina folklórica. 
Los tres recursos examinados revelan una gran cantidad de información sobre la medicina folklórica en la Republica Dominicana. El uso de este tipo de medicina es muy frecuente por todo el país y se manifiesta de maneras diferentes. Es una gran parte de la cultura dominicana que se originó antes de la colonización de la isla. Para la gente dominicana, el uso de las plantas y hierbas para tratar algunos problemas de salud es tan común como una visita al doctor. Especialmente para la gente rural, esta forma de medicina es la única a que tiene acceso o que pueden permitirse. Las plantas y hierbas fueron utilizadas por muchos siglos sin regulación o reglas formales del gobierno. Hoy en día la cuestión sobre la legislación y el control del uso de la medicina tradicional es un tema significativo.

Bibliografía

Arias, Noelia. "Tertulia Caribeña: Medicina folklórica dominicana." Centro León. Centro Cultural Eduardo León Jimenes, 18 Julio 2006. Web. 10 Feb. 2011.

Minier, Cristiana C., and Daisy Castillo. "Etnobotánica en el Batey Palavé: prueba de sensibilidad y resistencia microbiana de cinco platas utilizadas en atención primaria de salud." Ciencia y Salud 33.3 (2008): 361-87. Web. 10 Feb. 2011.

Nigenda, Gustavo, Gerardo Mora-Flores, Salvador Aldama-López, and Emanuel Orozco-Núñez. "La práctica de la medicina tradicional en América Latina y el Caribe: el dilema entre regulación y tolerancia." Salud Pública Mex 43 (2001): 41-51. Web. 15 Feb. 2011.

viernes, 18 de febrero de 2011

La salud pública y la medicina en la Republica Dominicana

Durante el verano de 2009 pasé dos meses en la Republica Dominicana con el programa de CIEE de estudiar en el extranjero. Todos los participantes del programa vivíamos con diferentes familias dominicanas y tomábamos clases en la Universidad Pontifica Madre y Maestra en la ciudad de Santiago. Asistíamos a clases de Sociología Médica, Tópicos en Medicina Comunitaria y Español, pero además de escuchar lecturas, visitábamos hospitales, clínicas, mercados de medicina folklórica, museos y un orfanato. ¡Para mí, las excursiones eran la parte más interesante y educativa de nuestras clases! Durante nuestro tiempo en el país trabajábamos y vivíamos en una clínica rural, y también en una clínica urbana. Hacíamos proyectos para educar a la gente sobre diferentes cuestiones de la salud. Aprendí mucho sobre la salud pública y la cultura con respecto a la medicina durante mi tiempo en la Republica Dominicana. Elijo enfocarme en la medicina en la Republica Dominicana porque es el segundo país más pobre del hemisferio occidental y existen muchos problemas con su sistema de salud pública. En el nuevo milenio, el gobierno se esfuerza para resolverlos y mejorar la salud pública y por eso es un periodo significativo en el país. También, la medicina dominicana es muy interesante porque consiste en formas diferentes y se puede ver la influencia haitiana. Los doctores usan la medicina moderna científica y la alternativa; sin embargo, la gente también utiliza medicina tradicional y folklórica.
Están muchos diferentes aspectos de este tema que puedo investigar durante el semestre.
A mí me interesa el tópico de salud pública y medicina porque aspiro a ser doctora. Después de graduarme de la Universidad de Colorado voy a solicitar el ingreso a las escuelas de medicina. Estoy interesada específicamente en la medicina de los países subdesarrollados en Latinoamérica. Por está razón, estoy estudiando el español además de la biología molecular y celular.  Cuando me haga doctora quisiera trabajar en Latinoamérica, posiblemente en la Republica Dominicana. Deseo investigar las enfermedades endémicas y las bacterias resistentes, y tratar a pacientes que sufren estos tipos de padecimientos. Espero trabajar en esta parte del mundo porque existen grandes problemas con el sistema de la salud pública en muchos de los países latinoamericanos a causa de la pobreza y una falta de educación y recursos.  Los aspectos de este asunto que me interesan más son la salud de las mujeres, la medicina folklórica y alternativa, las diferencias entre la medicina en las zonas urbanas y las zonas rurales y las enfermedades prevalentes de la región.
Dentro del tema general que escojo hay muchos temas más específicos para los ensayos del futuro que vamos a escribir. Algunos son la comparación y contraste entre el sistema de salud pública urbana y el sistema rural, los problemas con el sistema de salud pública en el país y las soluciones para estos problemas, y las enfermedades endémicas. Ciertas debilidades prevalentes del país que puedo explorar son el mercado de salud no regulado, lo que resulta en la automedicación, la falta de educación sobre la salud, la tuberculosis, el cáncer y la falta de recursos. El gobierno tiene metas y retos para el nuevo milenio para mejorar la medicina en el país y resolver las debilidades del sistema de salud pública. Durante el semestre puedo evaluar si los programas y proyectos gubernamentales de salud pública, los cuales empezó el gobierno, son exitosos hoy en día. También puedo analizar si los problemas con la salud pública han mejorado y si nuevos problemas han aparecido.
A través del semestre espero aprender más de la condición del sistema de salud pública en la Republica Dominicana en el pasado y en este momento. Me emociona poder explorar las perspectivas diferentes de la medicina en un país subdesarrollado. Este tema me interesa mucho y se relaciona con mi vida. Por esta razón creo que es posible escribir cuatro ensayos más sobre este tema.